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Mediación por medios electrónicos

Querer y no poder

Expectativas frustradas

Para poder realizar un proceso de mediación por medios electrónicos, se necesita: garantizar la seguridad jurídica, informática, intelectual y ética.

¿Parece simple verdad?

Son muchos los profesionales que me preguntan si con tal o cual aplicación de videoconferencia se puede hacer mediación electrónica o no.

La respuesta es clara: una videoconferencia no es una mediación online.
La explicación es simple y lógica, si nos detenemos a pensarlo un momento, resulta evidente que una aplicación que no ha sido diseñada para cumplir con los requisitos y parámetros legales de un determinado procedimiento (como el de la mediación de conflictos) no cumpla con todas las necesidades del mismo.

Sin embargo, parece que nos empeñamos en auto-convencernos de lo contrario.

Podríamos —aunque no de forma excluyente— pensar que: (a) la seguridad jurídica se vincula a la garantía de acreditación de identidad y a la firma electrónica de los acuerdos; (b) la seguridad informática guarda relación con la inviolabilidad de las comunicaciones; la seguridad intelectual encuentra su razón de ser en la confidencialidad y privacidad, y (d) la seguridad ética apunta hacia la protección de los datos sensibles que se ventilan en un procedimiento de resolución de conflictos online.

En el libro Pequeño Manual de Mediación Electrónica del año 2013 introduje una tabla que denominé «Test de la Plataforma».

La idea es simple, verificar si la herramienta tecnológica que vamos a utilizar es adecuada o no para la mediación electrónica. A la luz de las novedades informáticas y normativas, cabe actualizar esa tabla que hoy quedaría de la siguiente forma:

RequisitoTipoSí/No
LegalVoluntariedad y libre disposición.
Igualdad de las partes e imparcialidad del mediador.
Neutralidad.
Confidencialidad.
Buena fe, respeto y cooperación.
Garantía de la identidad de las partes.
Firma electrónica de los acuerdos.
Inviolabilidad de la comunicación (cifrado de extremo a extremo).
Protección de datos personales.
Expediente electrónico, registro de actuaciones -LOG-, sello de tiempo.
MetodológicoInterviene una persona mediadora.
Posibilidad de preguntar, re-preguntar y obtener respuesta de viva voz en el momento.
Se puede practicar la escucha activa.
Se puede generar empatía.
Permite detectar las percepciones del conflicto.
Pemite la toma de conciencia de las distintas realidades del conflicto.
Se pueden detectar y trabajar las emociones.
Permite el diálogo y la creatividad.
Debe permitirle al mediador hacer re-enmarques, resúmenes y parafraseo.
El mediador puede empoderar, trabajar sobre las narrativas con preguntas circulares.
Brinda atención personalizada, ayuda a la construcción de confianza.
Permite desarrollar una «tormenta de ideas».
El mediador puede trabajar como agente de la realidad.
Fuente: Reinterpretación Conforti, 2013. Pequeño Manual de Mediación Electrónica.

Resulta complejo explicar que para garantizar la identidad de las partes, además de poder verlas en videoconferencia, se necesitan otras medidas de seguridad que refuercen dicha acreditación a fin de evitar la suplantación de personalidad.

Entran en juego el artículo 24.1 de la Ley 5/2012, de 6 de julio, de mediación en asuntos civiles y mercantiles; el artículo 32.1 del Real Decreto 980/2013, de 13 de diciembre, por el que se desarrollan determinados aspectos de la Ley 5/2012, de 6 de julio, de mediación en asuntos civiles y mercantiles; y, el Reglamento (UE) No 910/2014 del Parlamento Europeo y del Consejo de 23 de julio de 2014 relativo a la identificación electrónica y los servicios de confianza para las transacciones electrónicas en el mercado interior y por la que se deroga la Directiva 1999/93/CE.

La solución tecnológica es el usuario y contraseña multifactor.
Se trata de la solución similar a la que aplican los Bancos conforme la Segunda Directiva de Servicios de Pago (PSD2).

La elección de las aplicaciones o herramientas tecnológicas que utilizamos profesionalmente encierran un riesgo que no debemos minimizar.

Con toda buena intención muchos profesionales siguen confundiendo videoconferencia con mediación por medios electrónicos, ello obstaculiza el correcto desarrollo de la resolución de conflictos online.

Zoom y Microsoft Teams no garantizan la seguridad informática(1), se puede decir más alto pero no más claro.
Sucede que engañosamente dicen haber mejorado su cifrado 256, que sigue sin ser de extremo a extremo y por tanto no garantiza la confidencialidad, privacidad y protección de datos.

El desengaño esta servido, para quien desee desengañarse.

Es comprensible que resulte frustrante saber que no se puede hacer un proceso de mediación por medios electrónicos con aplicaciones que no brindan la seguridad que deberían.

Pero no menos cierto es que pretender volar con una bicicleta resulta una empresa con poca probabilidad de éxito, aunque tanto el avión como la bici sean medios para trasladarse de un sitio a otro.

Entre otras muchas cosas, porque el expediente electrónico que asienta las actuaciones realizadas en modalidad virtual, debe registrar en un archivo LOG del sistema, con sello de tiempo, cada una de dichas actuaciones, lo que posteriormente permitirá al mediador imprimir reportes que fueran necesarios.

La realidad es cruel, querer no es poder.

La solución tecnológica es una plataforma ODR.
Las plataformas ODR concentran las herramientas TIC’s aptas desde el punto de vista de la seguridad jurídica, informática, intelectual y ética; y, proveen de otras especialmente diseñadas para cubrir las necesidades del proceso que le son exigibles por ley(2).

No es de recibo es ser exquisitamente exigentes con la seguridad en los procesos presenciales y exageradamente indulgentes con la seguridad en los procesos virtuales.

Hay un doble rasero para los mismos derechos, según estos se ventilen de forma presencial o virtual.

En este sentido los profesionales que trabajamos en el sector tenemos mucho que decir y mucho más que hacer.

Como diría Machado «Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio», no puedo decir que se haga mediación electrónica con herramientas que no son adecuadas para ello.

(1) Selecting and Safely Using Collaboration Services for Telework – UPDATE. Agencia Nacional de Seguridad, Cyberseguidad de USA. Visitado 24/10/2020.
https://media.defense.gov/2020/Aug/14/2002477670/-1/-1/0/CSI_%20SELECTING_AND_USING_COLLABORATION_SERVICES_SECURELY_SHORT_20200814.PDF

(2) Reglamento (UE) 2016/679 del Parlamento Europeo y del Consejo de 27 de abril de 2016 relativo a la protección de las personas físicas en lo que respecta al tratamiento de datos personales y a la libre circulación de estos datos y por el que se deroga la Directiva 95/46/CE (Reglamento general de protección de datos), y, Ley 6/2020, de 11 de noviembre, reguladora de determinados aspectos de los servicios electrónicos de confianza.

Por Profesor Doctor P.H. Óscar Daniel Franco Conforti

Derecho y tecnologías para la Paz

Una respuesta a «Querer y no poder»

Excelente artículo, una explicación clara y precisa con referencia al marco normativo que rige la materia.
El «test de la plataforma» aparece como una herramienta de suma utilidad para detectar el escenario frente al cual nos encontramos

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